La verificación de anuncios de contactos, garantía contra la sextorsión

Viernes, 12 de Marzo de 2021

Primero fue un hombre de Teruel. Después, después, uno de un pueblo de Palencia. Como un lento goteo, fueron llegando a distintas comisarías de Policía y cuarteles de la Guardia Civil de diversas partes del territorio español denuncias de usuarios de la web de contactos sexuales Pasion.com que decían haber sido víctimas de chantaje sexual.

A raíz de estas denuncias, las investigaciones de los cuerpos policiales permitieron descubrir que alrededor de 4.000 hombres de distintas partes del territorio español habían sido chantajeados con mayor o menor éxito por diversos grupos de delincuentes que, relativamente relacionados entre sí, operaban desde la ciudad de Valencia.

Así se practicaba la sextorsión

Las investigaciones policiales permitieron descubrir que el método de extorsión sexual utilizado por estos delincuentes era muy sencillo. Su primer paso consistía en publicar un anuncio falso en Pasion.com. Esta web de contactos es una página de referencia para todos los consumidores del país. Junto a plataformas como Nuevoloquo, Slumi, Mileroticos o Hott, Pasion.com se revela, gracias a su amplio catálogo de categorías y a la utilidad de sus filtros (que facilitan a sus usuarios la búsqueda de la chica que mejor se amolde a sus gustos), como una de las webs de contactos más populares entre los puteros de nuestro país. Por eso, y seguramente también por lo sencillo que resulta publicar un anuncio en ella, los organizadores de la trama de sextorsión la utilizaron para publicar sus "anuncios cebo".

Una vez publicados estos anuncios, los chantajistas sexuales solo debían esperar a que sus potenciales víctimas contactaran con la "chica" anunciada. Establecido dicho contacto, y sabido ya el número de teléfono de la víctima, podía iniciarse la fase de chantaje propiamente dicha.

Para realizar la extorsión sexual, los delincuentes, bien fuera mediante WhatsApp, bien mediante llamada telefónica, amenazaban a sus víctimas de dos formas distintas. En algunos casos, las amenazas consistían en decir a las víctimas que se informaría a sus familiares de que ellos eran usuarios de servicios de prostitución. De que eran puteros. En otros, la amenaza tenía un componente físico. La no entrega de dinero supondría arriesgarse, por ejemplo, a recibir una paliza.

Muchas vícitimas, ante estas amenazas, decidían ceder al chantaje sexual. Eso les permitía descubrir que dicho chantaje, en lugar de finalizar, se recrudecía. Es decir: los extorsionadores pedían más dinero tras nuevas amenazas. Fue precisamente el miedo a permanecer esclavos de una destructiva e inacabable espiral de extorsión lo que hizo que algunas víctimas (entre las que llegaban a encontrarse futbolistas de cierto renombre) decidieran acudir a los cuerpos policiales a poner la preceptiva denuncia.

Como hemos indicado anteriormente, los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado descubrieron la existencia en Valencia de varios grupos de delincuentes dedicados a la sextorsión. Conectados entre ellos en mayor o menor grado, todos ellos utilizaban la figura de las "mulas" para hacer efectivos los pagos derivados de la extorsión sexual. Estas "mulas" no eran otra cosa que personas surgidas del mundo de la indigencia de un barrio muy concreto de Valencia y que, a cambio de dinero, prestaban su nombre para que éste figurara como titular de aquellas cuentas bancarias en las que las víctimas debían ingresar el dinero que se les había solicitado.

Foto falsa de anuncio

Nuevos y recientes casos de extorsión sexual

Este caso de chantaje sexual fue conocido en toda España gracias a las informaciones publicadas por diferentes portales de noticias del país. En diarios digitales como 20minutos.es, elconfidencial.com, elmundo.es, libertaddigital.com, heraldo.es, elpais.com, lavanguardia.com o huffingtonpost.es, entre otros, aparecieron noticias, más o menos extensas, referentes a este caso.

Algunos de estos portales de noticias hicieron referencia también a un nuevo caso de sextorsión conocido hace apenas unos meses.

Fue en septiembe de 2020 cuando, tras una investigación llevada a cabo por el Cuerpo Nacional de Policía y por los Mossos d'Esquadra, cuatro personas (dos en Granada, una en Valencia y otra en Marbella) fueron detenidas por realizar actividades relacionadas con la extorsión sexual.

El caso, en esta ocasión, afectaba a 22 víctimas. Todas ellas lo eran a causa del mismo modus operandi. También aquí, como en el caso anteriormente citado, los chantajistas utilizaban anuncios falsos insertados en diversos y populares directorios online de anuncios de putas para que, sirviendo de cebo, atrajeran a las potenciales víctimas.

Una vez localizadas las víctimas, los chantajistas se hacían pasar por sicarios que, a sueldo de proxenetas, amenazaban físicamente a las víctimas para, así, "castigarlas" por haber molestado a sus "protegidas" haciéndoles perder el tiempo y sin contratar sus servicios. Para reforzar dicha amenaza, los delincuentes enviaban imágenes en las que se mostraban a personas que, con capucha, exhibían armas de fuego.

El control personal de los anuncios, garantía de seguridad

El goteo de noticias que han hecho referencia a estos casos de extorsión erótica no beneficia en modo alguno a las webs de anuncios de contactos. Los usuarios de las mismas pueden pensar que no son seguras y que los contenidos de las mismas no son de fiar. Por fortuna para las mismas, las estadísticas nos hablan de hasta qué punto es útil para un cliente de la prostitución recurrir a ellas a la hora de conseguir una cita con una lumi de su gusto. Basta con leer los foros de puteros para comprobarlo. Sin duda, los casos en los que el intentar contactar con una profesional del sexo que acaban convirtiéndose en un caso de sextorsión son los mínimos. Por fortuna tanto para los usuarios como para las profesionales del placer, esos casos son pocos.

¿Quiere eso decir que los clientes de los anuncios online de prostitución deben despreocuparse completamente del riesgo de padecer algún tipo de chantaje sexual? No. Pero sí quiere decir que los puteros, a la hora de bucear en una web de citas para encontrar una chica de compañía con la que tener una cita sexual, deben buscar un site en el que exista un cierto control sobre la veracidad de los anuncios que en él se publican como es el caso de GirlsBCN. Y ese control, finalmente, si se desean tener las máximas garantías, debe ser un control de carácter personal. Es decir: que en esa web debe existir una persona o equipo de personas que velen por la fiabilidad de los anuncios y por su veracidad.

La diferencia entre un directorio online de prostitutas de lujo de calidad y una simple página de anuncios de putas radica precisamente ahí, en ese control. En su exhaustividad. En lo estricto de los filtros que deben pasarse para poder publicar un anuncio.

Hay que reconocer que las páginas que permiten la publicación y autogestión de sus anuncios por parte de la misma anunciante gozan de la virtud de la agilidad y la rapidez con la que puede publicarse un anuncio. Los filtros apenas existen y eso permite la publicación rápida de un anuncio. Pero esa rapidez, al mismo tiempo, juega en contra de la fiabilidad de ese anuncio.

Hay muchas anunciantes que aprovechan este sistema para publicar varios perfiles en una misma web. Las hay, también, que utilizan esa libertad a la hora de gestionar sus propios anuncios para publicar anuncios en los que las fotos que se muestran no son las de ellas, sino las de chicas más atractivas, provocativas, sexys o guapas. En casos como los que hemos citado en este post, la posibilidad de publicar un anuncio sin control alguno o con el mínimo control posibilita el que se puedan dar casos de sextorsión.

Como hemos indicado anteriormente, hay una forma de reducir estas posibilidades al máximo: realizar un control personal de los anuncios. Que haya una persona o equipo de personas que se encarguen de verificar hasta qué punto las fotos que las anunciantes envían se corresponden con ellas y hasta qué punto su aspecto real se corresponde con el que muestran en las fotos de su anuncio.

Solo extremando los filtros de cribaje y realizando ciertas tareas básicas de comprobación se puede garantizar esa fiabilidad que, directamente, redunda sobre la seguridad que puede sentir el usuario de una web de contactos eróticos al hacer uso de ella.

El control personal de los anuncios que intentan publicarse en una web de anuncios de escorts es, finalmente, la mayor garantía de su calidad. Es él el que permite a sus usuarios confiar en encontrar en su cita única y exclusivamente a la chica que han elegido y es él, también, el que reduce al máximo la posibilidad de ser víctima de un caso de extorsión sexual.

Un directorio online de calidad de anuncios de prostitutas o escorts lo es precisamente por eso: por la exhaustividad de dicho control. Gracias a él, sus usuarios pueden sentirse seguros y confiados y pueden contactar con la chica que se amolde a sus gustos sabiendo que va a ser con ella con la que se cite y reduciendo al mínimo las posibilidades de convertirse en víctima de sextorsión.

Foto de modelo utilizada para anuncio falso